martes, 26 de junio de 2018

Artículo académico: La masculinidad es una construcción sociocultural cambiante y heterogénea en la que intervienen significativamente el contexto, la cultura, la clase, la etnia, la edad, la familia, la escuela, los medios de comunicación, la política, entre otras. Sin embargo, existe una expresión dominante de masculinidad en Occidente, que se funda en la idea de que los hombres son violentos, hipersexuales y superiores a las mujeres. El presente artículo analiza los núcleos que constituyen dicha masculinidad, siendo aspectos como la negación de emociones, sus efectos en la salud mental de los hombres, la hipersexualidad masculina y la violencia contra las mujeres, el rol proveedor económico y el lugar de los hombres en las actividades del cuidado.
http://revistas.univalle.edu.co/index.php/la_manzana_de_la_discordia/article/view/1605

Ideologías que sustentan las masculinidades hegemónicas

(2013)
FLACSO Ecuador y sus Departamentos de Antropología, Historia y Humanidades, de Sociología y Estudios de Género y el Laboratorio de Masculinidades, abrieron el espacio para la presentación de la investigación: "Del dicho al hecho... Un estudio cuantitativo sobre los cambios y las continuidades de las masculinidades hegemónicas en Quito" (Setiembre, 2013), realizado por Karina Sandoval Zapata, estudiante de la Maestría en Género y Desarrollo de FLACSO Ecuador, historiadora de la Universidad del Valle de Colombia e investigadora en temas de género y masculinidades. Participaron, además, María Amelia Viteri, profesora investigadora asociada a FLACSO Ecuador y coordinadora del Laboratorio de Masculinidades, e Iván Salinas Melo, sociólogo de la Universidad de Artes y Ciencias Sociales de Chile, activista, académico e investigador. Foto: FLACSO Ecuador.
https://flacso.edu.ec/flacsoradio/del-dicho-al-hecho

domingo, 16 de marzo de 2014

Día de la mujer o del esnobismo mercantilista y patriarcal


Un poco tarde, pero decidí escribir este artículo a propósito de la reciente celebración mercantil y mediática del día internacional de la mujer (léase de una sola). Si bien es cierto que muchos amig@s y seres queridos me enviaron saludos y felicitaciones ese día, y los recibo con gratitud y cariño pues sé que vienen con toda la mejor energía, quiero invitar-nos a una reflexión, que por cierto, no es nueva pero sí es válido reiterarla cuanto sea posible, pues no cala tanto como sí calan las fechas y celebraciones dominadas por el mercado y el esnobismo capitalista que nos gobierna.
Quienes somos conscientes del origen trágico que tiene la conmemoración del día internacional de la mujer (la negación milenaria de la humanidad, dignidad y derechos de las mujeres) y las muchas batallas libradas por las mujeres para conseguir educación, empleo remunerado, representación y participación política, entre otros derechos, nos resistimos con vehemencia a creer que ese día, -porque es ese, uno solo y no  otros días del año-, se pretenda que con chocolates y flores, símbolos preferidos del patriarcado en su cara supuestamente conquistadora y caballeresca, se honre a la mujer por su valor (más bien difuso) en la sociedad... Ciertamente, el día ordinario de las mujeres de carne y hueso poco o nada cambia por dicha conmemoración, en tanto que el mercado se lucra infinitamente con la venta de artilugios, dulces, tarjetas, flores y demás, dizque para felicitar a las mujeres, en un acto repetitivo, carente de sentido, sin la más mínima muestra de respeto a la integridad de las mujeres plurales, reales y ávidas de cambios concretos en sus ámbitos más cotidianos en los cuales enfrentan toda serie de atropellos, discriminaciones y persecuciones. 
Hay quienes se preguntan por qué tanto drama e inconformidad cuando lo que se quiere es homenajear a la mujer (siempre en singular). Para responder este interrogante de los más desprevenid@s tengo otras preguntas:

Si cualquier día del año te encontraras en tu camino a una mujer violada, ¿Qué harías? ¿Responderías solidariamente y le regalarías flores y chocolates mientas sonríes diciéndole feliz día mujer?

Si te cruzas un día con una mujer que acaba de ser mutilada en sus genitales, ¿Responderías solidariamente y le regalarías flores y chocolates mientas sonríes diciéndole feliz día mujer?

Si entras a un almacén y te encuentras frente a una mujer explotada y empobrecida que produce tus artículos de consumo masivo en condiciones infrahumanas, ¿Responderías solidariamente y le regalarías flores y chocolates mientas sonríes diciéndole feliz día mujer?

Si ves que al bus en el que viajas se sube una mujer con un bebé en brazos, en vez de voltear la cara y hacerte el loco o la loca, ¿Responderías solidariamente y le regalarías flores y chocolates mientas sonríes diciéndole feliz día mujer?

Si mientras vas por una calle de tu barrio a una mujer la acosan con “piropos” y obscenidades,  ¿Responderías solidariamente y le regalarías flores y chocolates mientas sonríes diciéndole feliz día mujer?

Si a tu brillante compañera de estudio de toda la vida la rechazan en un trabajo por su color de piel, ¿Responderías solidariamente y le regalarías flores y chocolates mientas sonríes diciéndole feliz día mujer?

Si te invitan a la celebración de un matrimonio forzado entre un hombre mayor con una niña de 10 años, ¿Responderías solidariamente y le regalarías flores y chocolates mientas sonríes diciéndole feliz día mujer?

Si oyes que a tu vecina el esposo la está matando a golpes por no tener la comida lista, ¿Responderías solidariamente y le regalarías flores y chocolates mientas sonríes diciéndole feliz día mujer?

Si una familiar tuya es obligada a tener un hijo no deseado producto de una violación, ¿Responderías solidariamente y le regalarías flores y chocolates mientas sonríes diciéndole feliz día mujer?

¿Si a la bebé del lado de tu casa su abuelo la ha violado? ¿Responderías solidariamente y le regalarías flores y chocolates mientas sonríes diciéndole feliz día mujer?

¿Si a tu hija un profesor de la universidad la acosa sexualmente para no reprobar su materia? ¿Responderías solidariamente y le regalarías flores y chocolates mientas sonríes diciéndole feliz día mujer?

¿Si a las niñas de tu barrio las ha acosado y violado el párroco más querido por la comunidad? ¿Responderías solidariamente y le regalarías flores y chocolates mientas sonríes diciéndole feliz día mujer?

¿De verdad crees que un chocolate, unas flores y demás actos esnobistas hacia las mujeres en el día de la internacional –mercantilista y patriarcal- de la mujer: atenúan, sanan, resarcen, o hacen justicia a las violencias sufridas por las mujeres y te hacen solidari@ con sus luchas?
La lista de preguntas podría seguir por mil hojas, en vista de la cantidad de atropellos y vejaciones de las que aún son víctimas muchas mujeres a lo largo y ancho del planeta. Pero ¿sería válida esa respuesta falsa, cómoda y estandarizada para responder humana, solidaria y políticamente coherente con lo que cada una de estas mujeres necesitaba? Creo que la respuesta salta a la vista y es un NO rotundo e incuestionable, a menos que claro, se desconozca que todas esas situaciones pasan y seguirán pasando en esta sociedad enferma en la que a los hombres se los educa para dominar, poseer y maltratar, y a las mujeres para ser mercancías de consumo, seres desechables, siempre incompletas y culpables de todo lo que les pasa (trata, explotación, violaciones, empalamientos, mutilaciones, feminicidios) por provocar al macho instintivo que no puede controlarse...
Como verán, las mujeres de carne y hueso -no las imágenes irreales del foto shop, o de las películas porno que tanto aman-, las mujeres estudiantes, obreras, madres, hijas, indígenas, afrodescendientes –plurales, diversas-, necesitamos y merecemos mucho más que artilugios del mercado y el esnobismo capitalista, para poder sentir que de verdad se nos reconoce nuestra integridad, dignidad y nuestros derechos en todas sus dimensiones. Los chocolates y las flores son insuficientes y responden más a un acto egocéntrico y esnobista por parte de los hombres, a una lógica utilitarista y capitalista del mercado, y, en todo caso, sino van acompañados de conductas y actitudes equitativas y solidarias hacia las mujeres, sostenidas en el tiempo y en el espacio, se convierten en un engaño en el que muchas nos resistimos a caer.
No cabe decir sólo que el día de las mujeres debe ser todos los días, necesitamos que no haya más atropellos contra niñas y mujeres a lo largo del mundo, ni en las escuelas, ni en sus casas, ni en las calles, ni en las instituciones y demás contextos de los que hacemos parte las mujeres. Necesitamos el apoyo solidario de los hombres que no volteen la cara ante un atropello, sino que rompan con su cómodo silencio cómplice y hagan suya la lucha por la justicia en la vida de las mujeres que les rodean y que en todo les compete. Necesitamos también que las mujeres no caigamos en el espejismo que nos venden el 8 de Marzo, para luego caernos de la nube más alta preguntándonos por qué a nosotras... necesitamos poder vivir dignamente, caminar las calles en tranquilidad y dormir en nuestras casas en plena confianza de que no nos asecha ningún enemigo encubierto de novio, profesor, jefe, cura, gobernante... necesitamos más amigos solidarios, más hechos, menos palabras, menos dulces y menos chocolates...

Por
Karina Sandoval Zapata




domingo, 16 de febrero de 2014

Si los hombres fueran mujeres... El corto que está arrasando en YouTube

 

La cineasta francesa Eléonore Pourriat grabó un pequeño corto hace cinco años, Majorité Opprimée, en el que narra un día en la vida de Pierre, un hombre que vive en un mundo en el que los roles de género se han invertido: las mujeres actúan como hombres, los hombres como mujeres. Pierre sale de casa para dejar a los niños en la guardería, habla con su profesor (que lleva velo) y recibe un par de piropos por el camino. La historia no es agradable: Pierre es víctima de una agresión sexual. 
Para Pourriat era importante hacer que los hombres sintieran lo que sienten las mujeres. “Muchas veces cuando las mujeres sufren una agresión, la gente dice que es su culpa. Incluso gente cercana. Esto es lo que quería mostrar con mi personaje”, explica la realizadora. Y lo cierto, a juzgar por sus millones de visitas, es que lo ha logrado.

Leer más:  Si los hombres fueran mujeres... El corto que está arrasando en YouTube - Noticias de Alma, Corazón, Vida  http://bit.ly/1gL1NB6

Ver video subtitulado al español: http://www.youtube.com/watch?v=RRyUBfObYpw


http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-02-12/si-los-hombres-fueran-mujeres-el-corto-que-esta-arrasando-en-youtube_87989/

Florence Thomas en Hooters

¿Qué opinión le quedó a una de las feministas más fervientes después de pasar una noche en este restaurante de comida gringa, donde la principal atracción son sus meseras?

 

"...Como no me aguanté, quise preguntar a algunos por qué iban a este lugar. Esperando un sinfín de respuestas ligadas a la presencia de las conejas-meseras, encontré respuestas bobaliconas y políticamente correctas que alababan la comida, el ambiente relajado y la música. ¿Cómo? ¿Entonces, da lo mismo que estas incautas y cándidas chicas sirvan comida en prendas tan ligeras y tan sexi-vulgares? Caray, regresé confundida a mi mesa. O me tomaron por una feminista light, o estos hombres, como ya la experiencia nos lo demostró, son hipócritas y solapados. Decidí entonces reiniciar mi excursión, y encontré una mesa de dos hombres maduros, de estrato alto, que por fin me dijeron lo que quería oír: “La comida es rica, pero las niñas mucho más”..."

El artículo completo en: 

http://www.soho.com.co/zona-cronica/articulo/florence-thomas-en-hooters/26085

A mí modo de ver, puede sonar radical para muchos o trillado para otros, pero Florence habla con total coherencia sobre una realidad ya cotidiana en este país. En la cultura narco que nos gobierna se ha cotidianizado la imagen de la mujer voluptuosa, la mujer adorno, expuesta y lista para la satisfacción de los "otros-masculinos", y esto lejos de quedarse como un mero y exitoso tip de marketin, conlleva a un sin número de atropellos en la vida real y diaria de las mujeres. De modo que establecer la relaciòn entre los frecuentes casos de violaciones, torturas, acosos, y demás violencias hacia las mujeres bajo argumentos como que se visten provocativamente, como que los hombres no se pueden controlar, que estaban ebrias, etc., y este tipo de "servicios" ofrecidos por Hooters, no es tan descabellado y mucho menos radical. Es violencia tanto como otras utilizaciones del cuerpo femenino y promueve una mirada morbosa, mafiosa y de mercadeo sobre estas chicas y sobre otras, que conscientes o no, asumen vivir de y en torno a este estereotipo. 

Cuál es tú opinión?

 

Superlola, una heroína de cuento contra el 'princesismo'


"¿De verdad somos libres para elegir si solo me han regalado cocinitas o trajes rosas?", señala la creadora de una serie de aventuras que tratan de educar en la igualdad, rompiendo estereotipos sexistas.Superlola es un cuento coeducativo protagonizado por una niña valiente que quiere ser superheroína. Ella sueña con un mundo mejor en el que todas las niñas y niños sean libres para ser lo que quieran...
Su creadora lo cuenta...
 http://www.eldiario.es/andalucia/Superlola-princesismo_0_217678744.html

Video donde oìmos y vemos a la niña superlola! Sùper recomendado!

http://www.youtube.com/watch?v=LVAfqiVM9qw

jueves, 7 de noviembre de 2013



EL FEMINISMO Y LA MATERNIDAD ¿OPCIONES EXCLUYENTES, IRRECONCILIABLES?


He visto y analizado con inquietud y molestia, esta imagen que circula por las redes sociales con la cara de uno de los más grandes genocidas en la historia de América Latina –Pinochet- con el mensaje “Su madre no tomó la píldora”…
Después de pensar qué era exactamente lo que me molestaba de la imagen, concluí que me molesta porque este mensaje culpabiliza a la mujer-madre de Pinochet, no sólo de haber parido al genocida, además, el mensaje automáticamente proyecta la idea de que si esta mujer hubiera planificado- abortado, Chile no hubiera vivido tanta barbarie, es decir, esta mujer-madre es tanto o más culpable que Pinochet por los muertos, desaparecidos y torturados durante la dictadura.
Me quedó un sinsabor al analizar el mensaje, porque claro, no es la primera vez que en campañas por la liberación y los derechos de las mujeres aparece la figura de la madre como la antítesis de la mujer feminista, liberada y progresista que el mundo necesita para lograr la transformación hacia la equidad de género. Para ser sincera, me recordó una canción popular de la que me he reído y hablado con algunas hermosas y brillantes amigas. En ella se expresa de manera jocosa, satírica, patética, pero también con un brutal realismo, la idea de que algunas mujeres están “en la olleta”, jodidas. Esas mujeres son proyectadas y ubicadas allí, no sólo porque la liberación sea –o no- para las ricas, o por los chinos que toca mantener o el marido que les da en la geta como lo canta a pulmón la mayor exponente de la narco-tecno-cumbia de Colombia, Marbel (ver en: http://www.youtube.com/watch?v=kRJnKzJwBXc), sino, porque el sujeto mujer-madre es visto por algunos sectores y pares mujeres como remedos de mujeres o mujeres incompletas, que claudicaron ante el destino manifiesto que la institución maternidad por naturaleza les imponía.
Esta imagen me hizo recordar también las palabras de algunas feministas poscoloniales latinoamericanas, que remontan los orígenes del pensamiento feminista latinoamericano mucho antes de lo que oficialmente se reconoce –que es en el feminismo de las mujeres sufragistas norteamericanas en los años 50´s-. Esos orígenes, se ubican en el proceso de la colonia española que vivió América Latina (Curiel, 2009), y estuvieron protagonizados por mujeres mestizas, indígenas, africanas y afrodescendientes, que a través de formas de resistencia como el cimarronaje, el rescate, el palenque, el suicidio y claro, EL ABORTO, ante el producto de una violación a manos del amo-colono o bien, ante la decisión consciente de no parir hijos esclavos para el sistema colonial; también resistieron apostándole estratégicamente a la maternidad como forma de prolongar su etnia, su cultura y sus raíces (Carneiro, 2001; Carosio, 2011).
Esas mujeres invisibilizadas en su momento, o mejor, en varios momentos pasados y presentes por el feminismo eurocéntrico y homogenizante  de donde sea que venga, posiblemente no cumplan con el canon de estética feminista (Ziga, 2009) y mucho menos cumplan con el ideal blanco, burgués y civilizatorio-moderno de la mujer exitosa (trampa denunciada por Lagarde, 1999), esa mujer que se reconoce como el símbolo del feminismo a nivel internacional; pero, mediante su fuerza, su resistencia y su ejercicio de la maternidad estratégica y consciente posibilitaron y participaron en la liberación americana de la colonia y en la continuidad física, cultural y social de las diferentes etnias que perviven en el continente.
No escribo estas líneas en contra de los movimientos de mujeres en pro del aborto, escribo en contra del lenguaje –que produce realidades simbólicas y sociales-, y que reproduce estereotipos y excluye. Escribo a título personal pero invoco a esas mujeres-madres y no madres, indígenas, afrodescendientes, empobrecidas y empoderadas de América Latina, con el derecho y la dignidad que me permiten decir hoy, desde mi lugar situado (Haraway, 1991) que soy feliz y conscientemente madre y que esto no me ha imposibilitado ser una excelente estudiante, profesional, investigadora y activista. Probablemente no me vean a mí y a muchas otras mujeres-madres, marchando con pintura roja –simulando sangre en mi rostro, golpes en mi cuerpo, pues hay que resaltar el dolor y la desgracia de ser mujeres siempre- pero reivindico mi lucha diaria cuando enfrento de puertas para dentro y cabe decir que hasta en los salones de clase, la cara más resistente, rígida y brutal del patriarcado. Allí, a veces mientras en silencio lavo platos y pienso en mi tesis (como lo hace Audre Lorde, 2003), pero otras veces dando teteros o cantando rondas infantiles en versión antisexista y tarareando las vocales, allí también resisto y, posiblemente, si algo de esto lo hago bien hecho – y no he dado a luz a un genocida como la desafortunada madre de Pinochet-, crío, amo, cuido, sostengo la vida de uno, dos, tres o hasta ocho niños y niñas, que serán los futuros adultos que le darán continuidad y sostenibilidad a esas luchas iniciadas por nosotras, las mujeres madres y no madres, esclavas, indígenas en resistencia, sufragistas, políticas y radicales….
A aquellas mujeres que han decidido autónoma y conscientemente no ser madres, todo el respeto, el apoyo y la admiración por la fuerza con la que deben enfrentar las cruzadas evangelizadoras diarias, que quieren imponerles una maternidad naturalizada, perfecta, idealizada e institucionalizada tiranamente (Badinter, 80´s). Ya sabemos que la maternidad no es el único camino, pero tampoco se debe caer en el extremo de menospreciarla, desconociendo su valor y el esfuerzo que implica. Compañeros y compañeras activistas, antisexistas, ambientalistas, objetores de conciencia, de movimientos por las diversidades sexuales, de presos políticos y demás, compartimos sus causas y sus luchas porque también son nuestras, no queremos para nosotras, nuestros países ni para nuestros hijos e hijas que sean víctimas del sexismo, la discriminación, el racismo, ni la guerra y por eso pido que piensen bien antes de señalarnos como poco productivas para los procesos de resistencia y revolucionarios, bajo la idea de que parimos genocidas y otras podredumbres humanas.
Todo lo anterior para decir nuevamente, ojo con el lenguaje porque éste produce realidades simbólicas y sociales, que pueden excluir y estereotipar a “otros y otras” que suponemos aliados o que creemos representar.
Con todo el respeto y la fraternidad, les comparto un desahogo humano, femenino, maternal, suramericano y político.
Karina Zapata
karinahistoriahoyunivalle@gmail.com